A R T I C U L O:
Internet
y el correo electrónico
en español
Soluciones a los problemas de la transferencia
de caracteres internacionales.
por Álvaro Ibáñez (alvy@idg.es)
Reproducido aquí con permiso del autor.
Documento original en
http://www.idg.es/iworld/especial/correo.html.
Este artículo está dirigido a todas aquellas
personas que trabajan habitualmente con correo electrónico en Internet
en cualquier plataforma: Windows, Macintosh, Unix, OS/2 u otras y que sufren
lo que popularmente se conoce como "el problema de los acentos".
Se denomina así coloquialmente a los "errores" de transferencia
por correo electrónico de caracteres internacionales, denominación
que engloba las letras con tildes, la eñe, y otros signos ortográficos
y caracteres propios del español y otros idiomas distintos del inglés.
Con el fin de explicar el problema y las soluciones, este artículo
está dividido en tres partes que siguen a la introducción:
- La primera parte describe de forma técnica
los orígenes del problema y los formatos (ASCII, SMTP, MIME)
empleados en Internet. Es interesante para aquellas personas a las que
les gusta conocer el porqué de las cosas e indagar en el funcionamiento
del software y de Internet.
- La segunda parte explica de forma práctica
cómo solucionar los problemas, con ejemplos para los programas
de correo electrónico más comunes. El lector puede dirigirse
directamente a esta parte ("La solución para comunicarse sin
problemas") si lo único que desea es saber cómo comunicarse
sin quebraderos de cabeza, configurando correctamente su software.
- La tercera parte añade algunos
consejos y ejemplos prácticos adicionales: cómo saber
qué software está usando "la otra parte" para resolver
problemas y cómo dar solución a otros pequeños detalles
en la comunicación.
[Nota: se puede hacer clic sobre las pantallas del artículo
para ampliarlas.]
Introducción
La situación que trata este artículo no es nueva: el lector
muchas veces habrá recibido mensajes de otras personas convertidos
en un galimatías, o, como respuesta a mensajes perfectamente escritos
y enviados con todos sus acentos y signos ortográficos, un "no
puedo leer nada de lo que has enviado: está lleno de basura."
Ante la frustración de no recibir correctamente el correo (o enviarlo
y que no se reciba bien), mucha gente opta por escribir sin acentos y pedir
a otras personas que así lo hagan. Grave error. Esta actitud no sólo
va contra todas las reglas de la ortografía española, sino
que supone una pérdida de tiempo, comodidad y calidad en la comunicación.
Para la mayoría, es incómodo escribir sin acentos (y terrible
leer del mismo modo). Pensando en otros, basta imaginar el trabajo que supone
para un editor recibir sin acentos, eñes y otros signos ortográficos
los artículos para una revista o el texto de un libro de cientos
de páginas.
Aunque a veces parezca lo contrario, el comúnmente llamado "problema
de los acentos" es una situación que ya está resuelta
por diversos estándares internacionales, al menos en sus dos facetas
más importantes: el correo electrónico y la World Wide Web.
Si bien en la WWW casi nadie tiene problemas porque que el estándar
HTML es muy claro en este aspecto, tanto en la publicación web como
en la lectura de páginas mediante programas navegadores, en el correo
electrónico son muchos los programas que se usan en diversas plataformas
y con distintos métodos de codificación, lo cual puede llevar
a confusión a las personas menos expertas.
Como cualquiera puede suponer, para que todo funcione es necesario que
la mayoría de los usuarios de Internet, tanto los que envían
mensajes como los que los reciben, trabajen con software que admita estos
estándares. Por fortuna, el software de correo electrónico
que los acepta es cada vez más común y, en muchos casos, gratuito
para cualquier plataforma informática.
El código ASCII y el origen del problema
Los ordenadores, y por extensión, Internet, han trabajado desde
casi sus orígenes con textos en el denominado código ASCII
(American Standard Code for Information Interchange, Código estándar
americano para el intercambio de información). El código ASCII,
como su propio nombre indica, tuvo origen americano, más concretamente
en el instituto ANSI.
Al contrario de lo que mucha gente piensa, el ASCII codifica un conjunto
de caracteres (letras, números y símbolos) de sólo
128 caracteres, numerados del 0 a 127. Esto se debe a que emplea sólo
7 bits, algo que parecía suficiente en la época en que se
propuso el estándar. Mucha gente cree que el código ASCII
tiene 256 caracteres (numerados del 0 al 255, con los 8 bits que componen
un byte), pero lo cierto es que lo que se denomina "ASCII puro"
se compone de sólo 7 bits y 128 caracteres.
En los 128 caracteres del código ASCII original (también
conocido como US-ASCII) se encuentran las letras del alfabeto inglés
en mayúsculas y minúsculas, los números y algunos signos
comunes (espacio en blanco, paréntesis, corchetes, suma y resta,
dólar, porcentaje, etc.) además de otros que habitualmente
sirven de control (retorno de carro, tabulador, etc.)
Cuando los ordenadores se volvieron internacionales, se cayó en
la cuenta que esos 128 caracteres no eran suficientes para trabajar con
los signos de otros idiomas (tildes, signos especiales como las interrogaciones
o exclamaciones de apertura, letras como la eñe, la cedilla y otras),
de modo que los fabricantes comenzaron a usar un conjunto de caracteres
ASCII ampliado de 8 bits (256 caracteres) al que añadieron, en los
128 caracteres adicionales, todas las letras y signos especiales de uso
común en lenguas europeas, como el español.
Por desgracia, en aquel momento no se siguieron estándares únicos
ni hubo una decisión clara internacional (ni la definición
de ASCII era perfecta e inmutable, como se vio más adelante). Cada
fabricante de ordenadores y software usó su propio código
pseudo-ASCII en variaciones nacionales o de sistema operativo... sin pensar
en los problemas que esto acarrearía en el futuro, por ejemplo, en
el conectado mundo de Internet.
Así, en la actualidad, el "ASCII extendido" de 256 caracteres
de los PC es distinto en MS-DOS y en Windows (incluso entre Windows 95 y
Windows NT, que usa otra codificación más moderna, Unicode),
distinto a su vez del "ASCII Macintosh" y con diferencias entre
todos ellos, el ASCII Unix, el de algunos sistemas de IBM y desde luego
con otros muchos sistemas operativos antiguos y modernos.
Este problema hace que al transferir mensajes de texto entre distintas
plataformas (algo muy común en Internet) en caso de usar códigos
ASCII extendidos diferentes haya un problema de legibilidad. Una letra como
la "á" en Windows puede corresponderse con "ñ"
en Macintosh, "ü" en MS-DOS o algo todavía más
ininteligible. Incluso entre ordenadores parecidos (un PC con MS-DOS y otro
con Windows) pueden surgir estos problemas.
En la actualidad existen codificaciones de caracteres internacionales
mejorados, siendo los más comunes el estándar ISO 8859-1 de
8 bits, también conocido como ISO Latin-1, o el Unicode (que emplea
más bits y permite codificar caracteres adicionales de muchas más
lenguas, por ejemplo en Windows NT).
Internet y el correo electrónico
En Internet, punto de unión de todo tipo de sistemas operativos,
máquinas e idiomas, un problema añadido al de los diferentes
códigos ASCII es el funcionamiento del protocolo SMTP (Simple Mail
Transfer Protocol, Protocolo de transferencia de correo sencillo). El SMTP
es la base del correo Internet y lo que "mueve" los mensajes entre
los buzones electrónicos POP3 que casi todo el mundo utiliza hoy
en día en su conexión. El SMTP se desarrolló de forma
que funcionara aceptando únicamente el código ASCII original
de 7 bits (128 caracteres), sin tener en cuenta el caótico estado
de los sistemas ASCII extendidos o las alternativas.
Actualmente, el SMTP sigue aceptando como base únicamente ASCII
puro de 7 bits, por lo que si se envía correo electrónico
(texto) con letras o signos tecleables en el ordenador que estén
fuera del grupo de los 128 básicos (como letras con tildes, la eñe,
etc.) el servidor de correo simplemente se confundirá. Dependiendo
de la pasarela de correo y el servidor SMTP, en unos casos esos caracteres
se eliminarán; en el mejor de los casos se simplifican (á
por a, ñ por n) haciendo que sean más o menos legibles; o,
en el peor de los casos, se transformarán de 8 a 7 bits eliminando
el último bit de forma matemática, convirtiendo un mensaje
de texto en una maraña de signos ininteligibles (è por %,
por ejemplo).
En la actualidad, la comunidad informática sigue trabajado en
diversos estándares, tanto de codificación de caracteres como
de transferencia de correo, que hagan posible una comunicación transparente
entre diversos idiomas. La World Wide Web, por ejemplo, ha empleado el conjunto
ISO Latin-1 en la especificación del lenguaje HTML desde sus orígenes.
Con unas reglas claras sobre su utilización ha significado un gran
paso adelante en este sentido: la WWW es realmente universal, y muchos navegadores
aceptan incluso otras modalidades más generales que permiten conjuntos
de caracteres más especiales todavía, como las variantes usadas
en chino, hebreo y japonés.
Otros estándares de cada vez de mayor implantación hacen
que en la actualidad sea posible comunicarse sin problemas independientemente
del software y la plataforma que se esté utilizando (MS-DOS, Windows,
Macintosh u otras).
Como suele suceder, muchos de estas propuestas encuentran el beneplácito
de los usuarios y se hacen populares (especialmente, las de la Internet
Engineering Task Force [IETF], que desarrolla
los estándares TCP/IP para Internet), mientras que otras más
globales, como el Unicode, siguen evolucionando para proporcionar una solución
mejor y más global en el futuro.
MIME: una solución práctica
En 1991 la IETF comenzó a desarrollar la especificación
MIME (Multi-Purpose Internet Mail Extensions, Extensiones de correo Internet
multipropósito), una serie de convenciones dirigidas a que se pudieran
intercambiar a través de Internet todo tipo de archivos (texto, audio,
vídeo, etc.) de forma transparente para el usuario. Una parte importante
del MIME está dedicada a mejorar las posibilidades de la transferencias
de texto internacional por correo electrónico.
Todas las extensiones MIME están especificadas desde 1993 de forma
detallada en diversos documentos oficiales disponibles en Internet (RFC
1521, 1522, 1523 y otros), y en la actualidad ningún programa de
correo electrónico o navegación puede considerarse completo
si no acepta MIME en sus diferentes facetas (texto y formatos de archivo).
En lo relativo al problema de los caracteres especiales, MIME incluye
una práctica extensión de codificación denominada "quoted-printable"
(que aquí traduciremos como "código imprimible")
que codifica los caracteres según diversos conjuntos de caracteres
estándar, en ASCII puro.
De este modo, un mensaje de texto en español, empleando cualquier
tipo de sistema operativo y codificación original (ASCII Macintosh,
ASCII Windows, etc.) puede ser enviado por un programa de correo en código
imprimible MIME y descodificado por otro programa en el ASCII del equipo
en el que se reciba la comunicación. Lo más normal es que
ese viaje intermedio haya sido codificado en ISO Latin-1, aunque existen
otras modalidades.
El viaje codificado de un mensaje por Internet podría ser algo
así como:
ASCII Mac -> Código imprimible MIME (ISO Latin-1)
-> ASCII Windows
La primera parte indica la codificación en la pantalla del usuario
que envía el mensaje (en este caso, un usuario de Macintosh); la
segunda, la transformación a ASCII puro mediante código imprimible
MIME (según el conjunto de caracteres ISO Latin-1); y finalmente
la descodificación en la pantalla del receptor (un usuario de Windows
95, por ejemplo) en el ASCII extendido correspondiente.
La conversión a código imprimible MIME
El código imprimible MIME convierte una letra de cualquier ASCII
extendido como la "é" en un código hexadecimal,
como "=E9" según un conjunto de caracteres determinado,
habitualmente, ISO Latin-1. Esto se hace tanto al enviar el mensaje como
al recibirlo, de modo que los programas de correo electrónico saben
que:
a) Se está usando MIME
b) Se está usando "código imprimible" (tipo
de codificación)
c) Cuál es el conjunto de caracteres empleado
Con estos datos, cada programa de correo se encarga de convertir el texto
desde/hacia el ASCII de la plataforma sobre la que se ejecuta el software
de correo electrónico (Windows, Mac OS, Unix, etc.)
Hay otros dos detalles importantes: el primero, que además de
esta sencilla conversión hexadecimal para los caracteres especiales,
el código MIME ha de codificar también el signo "="
(igual), con lo que aparecerá en el texto del mensaje como "=3D";
el segundo, que una limitación de este código es que las líneas
del mensaje deben tener 76 caracteres como máximo.
Los programas de correo que funcionan con MIME solucionan todos estos
detalles de conversión de la siguiente forma:
En primer lugar, convierten todos los caracteres especiales a códigos
hexadecimales, del tipo "=E1", convirtiendo también los
signos originales "=" a "=3D".
En segundo lugar, cortan las líneas del mensaje cada 76 caracteres
si es necesario, añadiendo un signo "=" al principio de
las líneas cortadas. Esto permite unirlas de nuevo en la recepción,
respetando los retornos originales. (Adicionalmente, también se
evitan los espacios en blanco al final de las líneas, convirtiéndolos
en códigos =20, dado que algunos programas de correo que no funcionan
con MIME los incluyen por otras razones).
El resultado final queda pues en ASCII puro (US-ASCII) que viaja bien
a través de los buzones POP3 y los servidores de correo SMTP de plataforma
a plataforma.
El ejemplo de la figura 1 lo muestra de forma práctica:
De : Alberto <imprenta@meganet.es>
A : Alvaro <alvy@idg.es>
Tema: Re: Problema con el web que me indicaste
Tienes razón, a mi me pasó lo mismo. Usa la dirección
que te indicaba en el otro mensaje.
Alberto
Figura 1a
De : Alberto <imprenta@meganet.es>
A : Alvaro <alvy@idg.es>
Tema: Re: Problema con el web que me indicaste
MIME-Version: 1.0
Content-Type: text/plain; charset=ISO-8859-1
Content-Transfer-Encoding: quoted-printable
Tienes raz=F3n, a mi me pas=F3 lo mismo. Usa la direcci direcci=F3n
=
que te indicaba en el otro mensaje.
Alberto
Figura 1b
Como puede observarse, el programa de correo codifica el texto original
(figura 1a) en MIME (figura 1b), añadiendo unas cabeceras especiales
sobre el sistema empleado (MIME, Content) y convirtiendo cada uno de los
caracteres internacionales del cuerpo del mensaje. La figura 1b muestra
lo que en realidad se envía a través de Internet, de forma
transparente para el usuario, que en realidad lo está viendo en su
pantalla tal y como lo ha escrito, es decir, como la figura 1a.
El programa de correo que reciba el mensaje de la figura 1b sabrá
que se está empleando MIME (gracias a las cabeceras, que el usuario
normalmente no ve) y realizará la descodificación convenientemente,
mostrando al receptor el texto original, independientemente de la plataforma,
programa y sistema operativo que esté usando.
Obsérvese, además, que la persona que ha enviado el primer
mensaje lo ha escrito sin retornos de carro (como en los tratamientos de
texto, sin pulsar retorno al final de cada línea), y que esto se
respeta también en la recepción, haciendo que se pueda cortar
y pegar el texto (por largo que sea) con total exactitud en otro programa
(por ejemplo, un tratamiento de textos).
La solución para comunicarse sin problemas
Como se ha visto en la primera parte del artículo, la solución
para comunicarse de forma estándar y comprensible en idiomas distintos
del inglés en Internet es que ambas partes (emisor y receptor) usen
un programa de correo electrónico que funcione y acepte el estándar
MIME, más específicamente su variante "código
imprimible" (quoted-printable). Gracias al MIME, podrá intercambiar
correo sin problemas con otras personas, en cualquier idioma, y entre distintas
plataformas (ej. Windows, Macintosh, Unix).
Casi todos los programas de la actualidad funcionan con MIME. Algunos
de los más populares son Eudora, Claris Emailer, Pegasus, Forte Agent
y los módulos de correo electrónico de Netscape Navigator
y Microsoft Explorer (Outlook, Exchange, MS Mail).
El consejo práctico para comunicarse sin problemas puede resumirse
en una frase:
"Use cualquier programa que funcione con MIME, correctamente
configurado, y haga que sus interlocutores hagan lo mismo."
No hay excusa para no emplear esta norma: MIME es un estándar
aceptado por la comunidad Internet (usuarios y fabricantes de software);
los programas de correo que aceptan MIME son populares y de excelente calidad
y, para hacerlo más fácil todavía, en muchos casos
son gratuitos (en versiones completas o reducidas).
Naturalmente, si se envía un mensaje codificado con MIME (en la
modalidad "código imprimible ") pero el receptor usa un
software que no soporte este estándar (por anticuado o mal configurado),
verá el texto con los códigos MIME en ASCII (signos como "=E1",
etc.) y le resultará bastante incómodo. En este caso, solo
caben dos opciones: decir al otro usuario que cambie de software o lo configure
correctamente para MIME (lo más recomendable) o enviar el mensaje
sin MIME... lo cual devolvería a ambos a una situación anticuada
e incómoda: trabajar sin acentos y otros caracteres.
Por lo tanto: asegúrese siempre de usar versiones recientes de
los programas de correo electrónico (algunos de los más antiguos
tal vez no acepten MIME), y también de informar a sus interlocutores,
en caso de problemas, de que usen cualquier programa moderno que acepte
MIME, no sólo para comunicarse con usted sino también para
evitar problemas de este tipo con otras personas, dando un paso adelante
en la comunicación cómoda y global a través de Internet.
Situaciones en la práctica
Dos programas que "hablen" MIME (como Netscape, Emailer, Eudora,
Outlook, Exchange, MS Mail) deben entenderse perfectamente y convertir los
acentos y otros caracteres de maravilla, siempre que estén correctamente
configurados.
Algunos ejemplos de configuración:
Claris Emailer: no necesita configuración especial. Envía
y recibe MIME cuando es necesario (si se usan caracteres especiales), convirtiendo
el texto a ASCII legible en pantalla sin ningún problema.
Eudora Light/Pro: Envía y recibe MIME. Para activar el
envío de un mensaje en MIME código imprimible basta con marcar
el icono QP (MIME quoted-printable) en la ventana del mensaje. En principio,
Eudora trabaja en el ASCII de la plataforma sobre la que se esté
funcionando (Windows, Macintosh), pero puede configurarse para trabajos
especiales con tablas ASCII para otras plataformas (con las tablas EudoraTables,
que se instalan según el manual del programa.)

Eudora: al marcar el icono QP, el texto de
los mensajes se envía en código imprimible MIME. Es la opción
más recomendable.

Se puede configurar la opción QP por
omisión en Eudora desde las preferencias: Special / Settings / Sending
Mail.
Netscape Navigator: Envía y recibe MIME o ASCII extendido,
y puede usar en cualquier momento distintas tablas de caracteres ASCII
para visualizar un mensaje. Se configura en el menú Menú
Opciones / Correo y Noticias / Composición, marcando la opción
MIME (quoted-printable). La alternativa es "8 bits", es decir,
ASCII extendido, que puede dar problemas al enviar correo a personas que
trabajen en otros sistemas operativos, y por lo tanto no es recomendable.
Adicionalmente, Navigator permite cambiar en cualquier momento de conjunto
de caracteres si aparecen problemas al leer el correo. Esto se hace, teniendo
el mensaje en pantalla, con Opciones / Codificación / Western (Latin-1)
(u otras opciones de la lista). Es decir: si llega algo por MIME, con elegir
Latin-1 es suficiente. Si llegara sin MIME por alguna razón, bastaría
con ir probando con la codificación que haya usado quien he enviado
el mensaje (Latin-1, ASCII Macintosh, Windows, etc.)

En las preferencias de Netscape Navigator
se encuentra la opción para enviar y recibir mensajes en código
imprimible MIME.
Microsoft Outlook Express: Envía y recibe MIME con solo
configurarlo adecuadamente: Herramientas / Opciones de correo / Formato
/ Texto normal / Configuración / MIME / Cifrar usando "entrecomillado"
(quoted-printable).

Outlook Express puede configurarse fácilmente
para MIME.
Microsoft Mail / Exchange / Outlook: Estas versiones más
antiguas del programa de correo de Microsoft también envían
y reciben MIME sin problemas. Se pueden configurar con: Herramientas /
Servicios / Correo de Internet / Propiedades / Formato / Usar MIME.

Tanto Microsoft Mail como Exchange y Outlook
incluyen la opción MIME en la configuración de correo Internet.
Otros programas populares en entorno Windows como Pegasus o Forte Agent
también funcionan con MIME, y se pueden configurar fácilmente
desde sus respectivas ventanas de preferencias y configuración de
correo.
Sobre la conveniencia o no de usar el nuevo correo HTML, última
tendencia de Internet, que permite enviar correo con estilos, gráficos
y todo tipo de elementos adicionales, lea el cuadro "Correo HTML."
Correo HTML
Internet era un mundo sin estilo, color, imágenes
y tipografías hasta que llegó la World Wide Web y el lenguaje
HTML. La tendencia de los más recientes programas de correo electrónico
y navegación es permitir incluir código HTML en los mensajes
(HTML es el lenguaje de marcas de hipertexto de la Web). De este modo,
se pueden crear mensajes con más "estilo": distintas tipografías
y formas de resaltar (negrita, subrayado), enlaces HTML sobre los que se
puede hacer clic con el ratón e incluso añadir imágenes,
sonidos o páginas web completas.
Los programas navegadores más populares, como Netscape
Navigator o Microsoft Explorer, permiten usar este tipo de correo si se
configuran adecuadamente (como "correo HTML"). Lo que suelen
hacer es enviar dos copias del mensaje: una como texto convencional (MIME
con código imprimible, para la correcta transferencia de caracteres
especiales), y además un archivo HTML que contiene el mismo mensaje
con los códigos adicionales, estilos e imágenes.
Aunque el formato HTML es más atractivo, en la
actualidad se desaconseja usar esta opción. En primer lugar, se
envía mucha más información de la necesaria para
transmitir un sencillo mensaje (dos copias: una normal, otra HTML). En
segundo lugar, el receptor del mensaje debe trabajar con un lector de correo
HTML (no un sencillo lector de mensajes de texto) o no podrá leerlo
correctamente. En tercer y último lugar, hay variaciones entre el
HTML que emplean unos programas y otros, causando en ocasiones dificultades
en su interpretación.
Dado que el uso de estos programas y el "correo HTML"
no está tan extendido como para suponer que todo el mundo tiene
acceso a ellos, es mejor emplear correo convencional (solo texto) o consultar
previamente al a otra parte si puede y quiere recibir correo HTML. Observe
que es un hecho común que la mayor parte de los usuarios prefieren
navegar con un programa (Navigator, Explorer) y gestionar su correo con
otro más sencillo (Eudora, Pegasus, Emailer) que sólo admite
texto.
Para evitar problemas, nunca envíe correo HTML
a listas de correo, grupos de noticias de Usenet o a personas que no tenga
la certeza de que usan programas que acepten este formato. Hará
un favor al resto de la gente y sus comunicaciones serán mucho más
claras.
Consejos prácticos
Como ya se ha explicado, la solución para una comunicación
perfecta es usar programas que funcionen con MIME y estén correctamente
configurados. Sin embargo, es normal recibir con errores mensajes de otras
persona y no poder averiguar por qué, especialmente cómo están
codificados (labor que realizan automáticamente los programas de
correo). Si sucede esto, hay algunos trucos prácticos para saber
qué está usando la otra persona (su software de correo, codificación
y) y ayudarla a hacer un envío correcto.
Para ello es necesario "descifrar" las cabeceras de Internet
del mensaje, que normalmente están ocultas al usuario (con excepción
de los campos De:, A:, CC:, Fecha: y Tema:). Según el programa que
se esté usando, esto se consigue de diferentes formas: en algunos,
se pueden ver al principio de mensaje, pero la mayor parte de las veces
hay que seleccionar alguna opción especial:
Claris Emailer: Haciendo clic sobre el botón "Show
original headers" en la ventana del mensaje.
Eudora Light/Pro: Haciendo clic sobre el icono "Bla bla
bla" en la ventana del mensaje.
Netscape Navigator: Eligiendo en el menú Opciones / Mostrar
cabeceras / Todo.
Microsoft Outlook Express / Exchange / Mail: haciendo clic con
el botón derecho sobre el mensaje (en la lista de mensajes) y eligiendo
Propiedades / Detalles.

Esta es la compleja cabecera de un mensaje
de Internet, en la que se pueden distinguir, con un poco de habilidad,
las líneas que indican en qué formato y con qué programa
se han enviado.
En la cabecera, buscando con un poco de paciencia, suelen aparecer los
siguientes campos:
MIME-Version: 1.0
Content-Type: text/plain; charset=ISO-8859-1
Content-Transfer-Encoding: quoted-printable
X-Mailer: Windows Eudora Light Version 1.5.4 (32)
MIME-Version: indica que se está usando MIME
(y la versión, 1.0 hasta la fecha).
Content-Type: es el tipo de contenido (texto, vídeo,
etc.) y la codificación usada (US-ASCII, ISO-8859-1 [Latin-1], etc.)
Content-Transfer-Encoding: indica la codificación,
es decir, si se está empleando "código imprimible"
(quoted-printable) u otra (por ejemplo, base64 para archivos vinculados).
X-Mailer: indica el programa de correo que ha usado
el emisor.
Estos campos no siempre aparecen, pero su presencia puede servir de ayuda.
Por ejemplo, para decir a la otra persona: "Veo que usas Eudora, pero
que no tienes configurado correctamente el MIME. Marca el icono QP antes
de mandar tus mensajes, por favor, y recibiré correctamente tus acentos,
y el resto de la gente también." [Detalle: En el campo X-Mailer,
Netscape Navigator suele aparecer como "Mozilla", nombre original
del programa.]
En caso de problemas, se puede ver si el emisor ha usado MIME o no (la
ausencia del campo MIME-Version indicaría que no), y pedirle (si
no lo ha hecho) que lo active para una mejor comunicación. Los campos
Content funcionan de forma automática: el programa de correo con
el que trabaje los entenderá.
Conociendo el "charset" (juego de caracteres) empleado por
la otra parte se puede cambiar, en Netscape Navigator o Internet Explorer,
la conversión ASCII (o en Eudora, las tablas) para leerlo correctamente.
Esto tiene utilidad no sólo para lenguas extranjeras exóticas,
sino también para envíos que no usen MIME, sino un ASCII que
no sea el de la plataforma con la que se está trabajando (por ejemplo,
entre Windows y Macintosh).
Si por alguna razón hay que enviar un mensaje a otra persona que
no tenga un programa que funcione con MIME, y no pueda conseguirlo de ninguna
forma, las opciones son sólo dos: enviar el texto sin acentos o usar
acentos y reconfigurar el programa de correo antes de enviarlo, para que
no use MIME, sino ASCII de 8 bits, esperando que el receptor tenga el mismo
tipo de ordenador que el emisor. Si esto último falla, escribir sin
acentos o mandar el texto como archivo vinculado (indicando el formato)
es el único, e incómodo, remedio.
Trucos y detalles
Además de todo lo expuesto, hay otros detalles finales a tener
en cuenta.
Letras especiales: Las letras mayúsculas acentuadas (que
son ortográficamente obligatorias, aunque su uso no sea muy común)
también "pasan" por Internet si se usa MIME, de modo que
se pueden emplear al igual que los demás caracteres especiales.
Sin embargo, conviene no olvidar que no todas las tipografías de
pantalla tienen vocales mayúsculas acentuadas, de modo que si no
ve esas letras en pantalla (o tal vez sólo como cuadraditos), basta
con cambiar de tipografía.
Líneas largas: Al enviar los mensajes conviene hacerlo
sin cortar las líneas con retornos de carro, exactamente igual que
se hace en los tratamientos de texto, en los que el texto fluye y se puede
reformatear fácilmente. MIME respetará ese texto y el receptor
podrá copiar y pegar el mensaje en cualquier aplicación cómodamente.
Si está usted usando Netscape Navigator como programa de correo
y ve esas "líneas largas" como "demasiado largas"
al leer los mensajes (porque se salgan de la ventana), active la opción
Ver / Cortar lineas.
Caracteres especiales en las cabeceras: La especificación
MIME está diseñada únicamente para el texto (contenido)
de los mensajes, no para las cabeceras (es decir, los campos De:, A:, Tema:,
etc.) Aunque casi todos los programas de la actualidad soportan MIME en
el texto de los mensajes, no todos lo hacen en los campos de las cabeceras,
aunque por fortuna cada vez son más. Por esta razón, suele
recomendarse que los campos Tema:, A: y De: vayan escritos en US-ASCII
(sin acentos ni eñes, especialmente). Con el paso del tiempo y el
uso de software cada vez más estándar, este problema quedará
solucionado en breve.
10 consejos para mejorar el correo electrónico
Además de poder escribir con acentos y otros caracteres
especiales de español hay algunas convenciones en el uso del correo
electrónico que hacen que un mensaje "sólo texto"
mejore la legibilidad. Recuerde los diez consejos principales:
1. Use mayúsculas y minúsculas normalmente. No escriba todo en minúsculas ni todo en mayúsculas.
En Internet las mayúsculas se emplean para simbolizar que SE ESTA
GRITANDO.
2. Separe los párrafos con líneas en
blanco, para facilitar su lectura. Recuerde: cinco
o seis líneas deben ser suficientes para completar un párrafo
y exponer una idea concreta.
3. Marque las citas al texto original con el signo (>) a la izquierda. La mayoría de los programas
de correo lo hacen automáticamente cuando se responde a un mensaje.
Esto permite a otros interlocutores saber a qué está contestando
exactamente.
4. Dedique algo de tiempo a editar las citas originales (>) dejando lo imprescindible (o incluyendo puntos
suspensivos, [...], para que se adivine que había más texto).
Puede que usted pierda un minuto en hacer esto en su programa de correo,
pero ahorrará a otras personas muchos problemas de legibilidad.
5. Firme siempre sus mensajes
con nombre, dirección de correo y los datos oportunos que vengan
al caso (ej. su nombre real, trabajo, dirección de su web) respetando
la regla de Internet de no sobrepasar las cinco líneas. Generalmente
se puede guardar una firma genérica de este tipo en el programa
de correo electrónico, que se añadirá automáticamente
a cada mensaje.
6. Utilice asteriscos y subrayados para simbolizar la *negrita* o el _subrayado_ en el texto. Sirven
para enfatizar palabras y mejorar la legibilidad en muchos casos.
7. No se olvide de los emoticonos para indicar un chiste :-), guiño ;-) o
tristeza :-( Se leen girando la cabeza 90 grados a la izquierda.
Naturalmente, tampoco abuse de ellos y los incluya en cada frase.
8. Cambie el Tema: del mensaje
(Subject:) si lo que va a responder no se corresponde con lo que el mensaje
contaba originalmente.
9. Si incluye direcciones de correo o enlaces URL, hágalo entre signos < >. Además de ser
más legible de este modo, muchos programas de correo emplean esos
signos para reconocer las direcciones especiales y crear enlaces automáticos
a Internet, sobre los que se puede hacer un clic del ratón. En vez
de iworld@idg.es o www.mundoapple.es use <iworld@idg.es>
o <http://www.mundoapple.es>, que resulta más práctico.
10. Indique siempre en sus mensajes, en caso de añadir ficheros, en qué formato están
(Windows, Macintosh; Word, Acrobat, GIF; comprimidos como .ZIP, .SIT, etc.)
ofreciendo los enlaces adecuados para conseguir el software necesario para
leerlos si cree que el destinatario puede tener algún problema para
trabajar con ellos. Estos programas suelen ser gratuitos (ejemplo: Adobe
Acrobat en http://www.adobe.com, para
ver e imprimir documentos .PDF)
Archivos ASCII que no parecen ASCII
El ASCII es un formato sencillo y común que se
emplea para almacenar documentos de texto. Como se ha explicado al principio
del artículo, el ASCII puro (US-ASCII) solo engloba 128 caracteres,
mientras que existen diversas versiones extendidas de ASCII que dependen
de idiomas, sistemas operativos y plataformas, que añaden otros
128 caracteres especiales a los 128 del ASCII puro. Por desgracia, estos
ASCII (ASCII de DOS, de Windows, de Macintosh, de Unix) son distintos unos
de otros, y muchos signos no se corresponden exactamente.
Usted no tendrá problemas para recibir y trabajar
con documentos ASCII en inglés (dado que estarán en US-ASCII,
que forma parte de cualquier ASCII extendido) pero si alguien genera un
archivo en español en ASCII, puede haberlo hecho desde DOS, Windows,
Macintosh, Unix... Si ese documento se transfiere como archivo binario
a otra persona (o se deposita en un servidor FTP o una página web),
puede que otros usuarios no puedan interpretarlo correctamente.
Las soluciones a este problema son varias:
- Algunas personas optan por convertir el documento a
US-ASCII, con lo que se pierden los acentos y otros signos. No es la opción
más recomendable pero sí la más internacional.
- Otras prefieren convertir el documento a HTML y depositarlo
en un servidor web. Cualquier persona podrá acceder a él
sin problemas a través de Internet, dado que el HTML sí respeta
los caracteres especiales.
- A veces, se pueden convertir y generar ficheros ASCII
para diferentes plataformas (DOS, Windows, Macintosh, Unix) y depositarlos
en el servidor (FTP, Web) indicando en el nombre o instrucciones en qué
formato están.
- El usuario avanzado puede emplear programas conversores,
la mayoría de distribución pública, para poder sortear
estas dificultades. De este modo, reciba lo que reciba, podrá leerlo
correctamente. (Hay muchos de estos conversores, para todos los sistemas
operativos, en las páginas de software público http://www.shareware.com).
Como podrá imaginar, la solución depende
muchas veces de lo que se necesite hacer con el archivo: ¿Publicarlo?
¿Enviarlo a un editor? ¿Intentar que llegue al mayor número
de personas posibles? ¿A un grupo de usuarios? En cada caso hay
una solución adecuada. La conversión a HTML es cada vez más
sencilla, gracias a los programas de autoedición de páginas
web; si se va a enviar a otra persona, se puede convenir un formato por
adelantado; si se quiere difundir sin mayores pretensiones, tal vez los
acentos no sean una gran pérdida (en favor de la facilidad de lectura
global).
Actualmente, muchos programas descompresores y descodificadores
(como los incluidos en navegadores y programas de correo) permiten realizar
conversión automática de un tipo de ASCII a otro, de modo
que el problema, aunque no es tan fácil de resolver como el caso
del correo electrónico, tiene solución gracias a éstas
u otras utilidades de distribución pública.
Conclusión
Como se ha explicado, comunicarse en español por Internet no es
tan difícil: tan sólo cuestión de elegir el software
adecuado y dedicar algo de tiempo a configurarlo correctamente y saber cómo
funciona. Cuando el lector haya hecho esto y resuelto sus problemas, no
olvide que enseñar a otros usuarios principiantes cómo hacerlo
será parte de su contribución a Internet.
(C) Copyright 1997. Álvaro Ibáñez
(alvy@idg.es; http://bbs.seker.es/~alvy)
es Director de iWorld, la revista de
Internet de IDG Communications. Su próximo libro está
dedicado a Internet, y será publicado por ITP/Paraninfo a principios
de 1998. Este artículo ha sido publicado en el Manual Fomativo de
ACTA (Asociación de Autores Científico-Técnicos) y
está disponible para su consulta en Internet por cortesía
de ITP/Paraninfo e iWorld, en la dirección http://www.idg.es/iworld/especial
/correo.html. Prohibida su reproducción en cualquier medio sin
permiso expreso por escrito.
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES a los cerca de
200 usuarios de la LSPM
y a los creadores de Planeta Mac.
En la lista de correo electrónico LSPM es donde por primera vez
se planteó este problema en serio, y de donde surgió la idea
de escribir este artículo.
|