A R T I C U L O:

Internet
  y el
correo electrónico
en español

Soluciones a los problemas de la transferencia
de caracteres internacionales.

por Álvaro Ibáñez (alvy@idg.es)

Reproducido aquí con permiso del autor. Documento original en http://www.idg.es/iworld/especial/correo.html.

Este artículo está dirigido a todas aquellas personas que trabajan habitualmente con correo electrónico en Internet en cualquier plataforma: Windows, Macintosh, Unix, OS/2 u otras y que sufren lo que popularmente se conoce como "el problema de los acentos". Se denomina así coloquialmente a los "errores" de transferencia por correo electrónico de caracteres internacionales, denominación que engloba las letras con tildes, la eñe, y otros signos ortográficos y caracteres propios del español y otros idiomas distintos del inglés.

Con el fin de explicar el problema y las soluciones, este artículo está dividido en tres partes que siguen a la introducción:

- La primera parte describe de forma técnica los orígenes del problema y los formatos (ASCII, SMTP, MIME) empleados en Internet. Es interesante para aquellas personas a las que les gusta conocer el porqué de las cosas e indagar en el funcionamiento del software y de Internet.

- La segunda parte explica de forma práctica cómo solucionar los problemas, con ejemplos para los programas de correo electrónico más comunes. El lector puede dirigirse directamente a esta parte ("La solución para comunicarse sin problemas") si lo único que desea es saber cómo comunicarse sin quebraderos de cabeza, configurando correctamente su software.

- La tercera parte añade algunos consejos y ejemplos prácticos adicionales: cómo saber qué software está usando "la otra parte" para resolver problemas y cómo dar solución a otros pequeños detalles en la comunicación.

[Nota: se puede hacer clic sobre las pantallas del artículo para ampliarlas.]

Introducción

La situación que trata este artículo no es nueva: el lector muchas veces habrá recibido mensajes de otras personas convertidos en un galimatías, o, como respuesta a mensajes perfectamente escritos y enviados con todos sus acentos y signos ortográficos, un "no puedo leer nada de lo que has enviado: está lleno de basura."

Ante la frustración de no recibir correctamente el correo (o enviarlo y que no se reciba bien), mucha gente opta por escribir sin acentos y pedir a otras personas que así lo hagan. Grave error. Esta actitud no sólo va contra todas las reglas de la ortografía española, sino que supone una pérdida de tiempo, comodidad y calidad en la comunicación. Para la mayoría, es incómodo escribir sin acentos (y terrible leer del mismo modo). Pensando en otros, basta imaginar el trabajo que supone para un editor recibir sin acentos, eñes y otros signos ortográficos los artículos para una revista o el texto de un libro de cientos de páginas.

Aunque a veces parezca lo contrario, el comúnmente llamado "problema de los acentos" es una situación que ya está resuelta por diversos estándares internacionales, al menos en sus dos facetas más importantes: el correo electrónico y la World Wide Web.

Si bien en la WWW casi nadie tiene problemas porque que el estándar HTML es muy claro en este aspecto, tanto en la publicación web como en la lectura de páginas mediante programas navegadores, en el correo electrónico son muchos los programas que se usan en diversas plataformas y con distintos métodos de codificación, lo cual puede llevar a confusión a las personas menos expertas.

Como cualquiera puede suponer, para que todo funcione es necesario que la mayoría de los usuarios de Internet, tanto los que envían mensajes como los que los reciben, trabajen con software que admita estos estándares. Por fortuna, el software de correo electrónico que los acepta es cada vez más común y, en muchos casos, gratuito para cualquier plataforma informática.

El código ASCII y el origen del problema

Los ordenadores, y por extensión, Internet, han trabajado desde casi sus orígenes con textos en el denominado código ASCII (American Standard Code for Information Interchange, Código estándar americano para el intercambio de información). El código ASCII, como su propio nombre indica, tuvo origen americano, más concretamente en el instituto ANSI.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el ASCII codifica un conjunto de caracteres (letras, números y símbolos) de sólo 128 caracteres, numerados del 0 a 127. Esto se debe a que emplea sólo 7 bits, algo que parecía suficiente en la época en que se propuso el estándar. Mucha gente cree que el código ASCII tiene 256 caracteres (numerados del 0 al 255, con los 8 bits que componen un byte), pero lo cierto es que lo que se denomina "ASCII puro" se compone de sólo 7 bits y 128 caracteres.

En los 128 caracteres del código ASCII original (también conocido como US-ASCII) se encuentran las letras del alfabeto inglés en mayúsculas y minúsculas, los números y algunos signos comunes (espacio en blanco, paréntesis, corchetes, suma y resta, dólar, porcentaje, etc.) además de otros que habitualmente sirven de control (retorno de carro, tabulador, etc.)

Cuando los ordenadores se volvieron internacionales, se cayó en la cuenta que esos 128 caracteres no eran suficientes para trabajar con los signos de otros idiomas (tildes, signos especiales como las interrogaciones o exclamaciones de apertura, letras como la eñe, la cedilla y otras), de modo que los fabricantes comenzaron a usar un conjunto de caracteres ASCII ampliado de 8 bits (256 caracteres) al que añadieron, en los 128 caracteres adicionales, todas las letras y signos especiales de uso común en lenguas europeas, como el español.

Por desgracia, en aquel momento no se siguieron estándares únicos ni hubo una decisión clara internacional (ni la definición de ASCII era perfecta e inmutable, como se vio más adelante). Cada fabricante de ordenadores y software usó su propio código pseudo-ASCII en variaciones nacionales o de sistema operativo... sin pensar en los problemas que esto acarrearía en el futuro, por ejemplo, en el conectado mundo de Internet.

Así, en la actualidad, el "ASCII extendido" de 256 caracteres de los PC es distinto en MS-DOS y en Windows (incluso entre Windows 95 y Windows NT, que usa otra codificación más moderna, Unicode), distinto a su vez del "ASCII Macintosh" y con diferencias entre todos ellos, el ASCII Unix, el de algunos sistemas de IBM y desde luego con otros muchos sistemas operativos antiguos y modernos.

Este problema hace que al transferir mensajes de texto entre distintas plataformas (algo muy común en Internet) en caso de usar códigos ASCII extendidos diferentes haya un problema de legibilidad. Una letra como la "á" en Windows puede corresponderse con "ñ" en Macintosh, "ü" en MS-DOS o algo todavía más ininteligible. Incluso entre ordenadores parecidos (un PC con MS-DOS y otro con Windows) pueden surgir estos problemas.

En la actualidad existen codificaciones de caracteres internacionales mejorados, siendo los más comunes el estándar ISO 8859-1 de 8 bits, también conocido como ISO Latin-1, o el Unicode (que emplea más bits y permite codificar caracteres adicionales de muchas más lenguas, por ejemplo en Windows NT).

Internet y el correo electrónico

En Internet, punto de unión de todo tipo de sistemas operativos, máquinas e idiomas, un problema añadido al de los diferentes códigos ASCII es el funcionamiento del protocolo SMTP (Simple Mail Transfer Protocol, Protocolo de transferencia de correo sencillo). El SMTP es la base del correo Internet y lo que "mueve" los mensajes entre los buzones electrónicos POP3 que casi todo el mundo utiliza hoy en día en su conexión. El SMTP se desarrolló de forma que funcionara aceptando únicamente el código ASCII original de 7 bits (128 caracteres), sin tener en cuenta el caótico estado de los sistemas ASCII extendidos o las alternativas.

Actualmente, el SMTP sigue aceptando como base únicamente ASCII puro de 7 bits, por lo que si se envía correo electrónico (texto) con letras o signos tecleables en el ordenador que estén fuera del grupo de los 128 básicos (como letras con tildes, la eñe, etc.) el servidor de correo simplemente se confundirá. Dependiendo de la pasarela de correo y el servidor SMTP, en unos casos esos caracteres se eliminarán; en el mejor de los casos se simplifican (á por a, ñ por n) haciendo que sean más o menos legibles; o, en el peor de los casos, se transformarán de 8 a 7 bits eliminando el último bit de forma matemática, convirtiendo un mensaje de texto en una maraña de signos ininteligibles (è por %, por ejemplo).

En la actualidad, la comunidad informática sigue trabajado en diversos estándares, tanto de codificación de caracteres como de transferencia de correo, que hagan posible una comunicación transparente entre diversos idiomas. La World Wide Web, por ejemplo, ha empleado el conjunto ISO Latin-1 en la especificación del lenguaje HTML desde sus orígenes. Con unas reglas claras sobre su utilización ha significado un gran paso adelante en este sentido: la WWW es realmente universal, y muchos navegadores aceptan incluso otras modalidades más generales que permiten conjuntos de caracteres más especiales todavía, como las variantes usadas en chino, hebreo y japonés.

Otros estándares de cada vez de mayor implantación hacen que en la actualidad sea posible comunicarse sin problemas independientemente del software y la plataforma que se esté utilizando (MS-DOS, Windows, Macintosh u otras).

Como suele suceder, muchos de estas propuestas encuentran el beneplácito de los usuarios y se hacen populares (especialmente, las de la Internet Engineering Task Force [IETF], que desarrolla los estándares TCP/IP para Internet), mientras que otras más globales, como el Unicode, siguen evolucionando para proporcionar una solución mejor y más global en el futuro.

MIME: una solución práctica

En 1991 la IETF comenzó a desarrollar la especificación MIME (Multi-Purpose Internet Mail Extensions, Extensiones de correo Internet multipropósito), una serie de convenciones dirigidas a que se pudieran intercambiar a través de Internet todo tipo de archivos (texto, audio, vídeo, etc.) de forma transparente para el usuario. Una parte importante del MIME está dedicada a mejorar las posibilidades de la transferencias de texto internacional por correo electrónico.

Todas las extensiones MIME están especificadas desde 1993 de forma detallada en diversos documentos oficiales disponibles en Internet (RFC 1521, 1522, 1523 y otros), y en la actualidad ningún programa de correo electrónico o navegación puede considerarse completo si no acepta MIME en sus diferentes facetas (texto y formatos de archivo).

En lo relativo al problema de los caracteres especiales, MIME incluye una práctica extensión de codificación denominada "quoted-printable" (que aquí traduciremos como "código imprimible") que codifica los caracteres según diversos conjuntos de caracteres estándar, en ASCII puro.

De este modo, un mensaje de texto en español, empleando cualquier tipo de sistema operativo y codificación original (ASCII Macintosh, ASCII Windows, etc.) puede ser enviado por un programa de correo en código imprimible MIME y descodificado por otro programa en el ASCII del equipo en el que se reciba la comunicación. Lo más normal es que ese viaje intermedio haya sido codificado en ISO Latin-1, aunque existen otras modalidades.

El viaje codificado de un mensaje por Internet podría ser algo así como:

ASCII Mac -> Código imprimible MIME (ISO Latin-1) -> ASCII Windows

La primera parte indica la codificación en la pantalla del usuario que envía el mensaje (en este caso, un usuario de Macintosh); la segunda, la transformación a ASCII puro mediante código imprimible MIME (según el conjunto de caracteres ISO Latin-1); y finalmente la descodificación en la pantalla del receptor (un usuario de Windows 95, por ejemplo) en el ASCII extendido correspondiente.

La conversión a código imprimible MIME

El código imprimible MIME convierte una letra de cualquier ASCII extendido como la "é" en un código hexadecimal, como "=E9" según un conjunto de caracteres determinado, habitualmente, ISO Latin-1. Esto se hace tanto al enviar el mensaje como al recibirlo, de modo que los programas de correo electrónico saben que:

a) Se está usando MIME

b) Se está usando "código imprimible" (tipo de codificación)

c) Cuál es el conjunto de caracteres empleado

Con estos datos, cada programa de correo se encarga de convertir el texto desde/hacia el ASCII de la plataforma sobre la que se ejecuta el software de correo electrónico (Windows, Mac OS, Unix, etc.)

Hay otros dos detalles importantes: el primero, que además de esta sencilla conversión hexadecimal para los caracteres especiales, el código MIME ha de codificar también el signo "=" (igual), con lo que aparecerá en el texto del mensaje como "=3D"; el segundo, que una limitación de este código es que las líneas del mensaje deben tener 76 caracteres como máximo.

Los programas de correo que funcionan con MIME solucionan todos estos detalles de conversión de la siguiente forma:

En primer lugar, convierten todos los caracteres especiales a códigos hexadecimales, del tipo "=E1", convirtiendo también los signos originales "=" a "=3D".

En segundo lugar, cortan las líneas del mensaje cada 76 caracteres si es necesario, añadiendo un signo "=" al principio de las líneas cortadas. Esto permite unirlas de nuevo en la recepción, respetando los retornos originales. (Adicionalmente, también se evitan los espacios en blanco al final de las líneas, convirtiéndolos en códigos =20, dado que algunos programas de correo que no funcionan con MIME los incluyen por otras razones).

El resultado final queda pues en ASCII puro (US-ASCII) que viaja bien a través de los buzones POP3 y los servidores de correo SMTP de plataforma a plataforma.

El ejemplo de la figura 1 lo muestra de forma práctica:


De  : Alberto <imprenta@meganet.es>
A   : Alvaro <alvy@idg.es>
Tema: Re: Problema con el web que me indicaste

Tienes razón, a mi me pasó lo mismo. Usa la dirección que te indicaba en el otro mensaje.

Alberto


Figura 1a

 


De  : Alberto <imprenta@meganet.es>
A   : Alvaro <alvy@idg.es>
Tema: Re: Problema con el web que me indicaste
MIME-Version: 1.0
Content-Type: text/plain; charset=ISO-8859-1
Content-Transfer-Encoding: quoted-printable

Tienes raz=F3n, a mi me pas=F3 lo mismo. Usa la direcci direcci=F3n =
que te indicaba en el otro mensaje.

Alberto


Figura 1b

Como puede observarse, el programa de correo codifica el texto original (figura 1a) en MIME (figura 1b), añadiendo unas cabeceras especiales sobre el sistema empleado (MIME, Content) y convirtiendo cada uno de los caracteres internacionales del cuerpo del mensaje. La figura 1b muestra lo que en realidad se envía a través de Internet, de forma transparente para el usuario, que en realidad lo está viendo en su pantalla tal y como lo ha escrito, es decir, como la figura 1a.

El programa de correo que reciba el mensaje de la figura 1b sabrá que se está empleando MIME (gracias a las cabeceras, que el usuario normalmente no ve) y realizará la descodificación convenientemente, mostrando al receptor el texto original, independientemente de la plataforma, programa y sistema operativo que esté usando.

Obsérvese, además, que la persona que ha enviado el primer mensaje lo ha escrito sin retornos de carro (como en los tratamientos de texto, sin pulsar retorno al final de cada línea), y que esto se respeta también en la recepción, haciendo que se pueda cortar y pegar el texto (por largo que sea) con total exactitud en otro programa (por ejemplo, un tratamiento de textos).

La solución para comunicarse sin problemas

Como se ha visto en la primera parte del artículo, la solución para comunicarse de forma estándar y comprensible en idiomas distintos del inglés en Internet es que ambas partes (emisor y receptor) usen un programa de correo electrónico que funcione y acepte el estándar MIME, más específicamente su variante "código imprimible" (quoted-printable). Gracias al MIME, podrá intercambiar correo sin problemas con otras personas, en cualquier idioma, y entre distintas plataformas (ej. Windows, Macintosh, Unix).

Casi todos los programas de la actualidad funcionan con MIME. Algunos de los más populares son Eudora, Claris Emailer, Pegasus, Forte Agent y los módulos de correo electrónico de Netscape Navigator y Microsoft Explorer (Outlook, Exchange, MS Mail).

El consejo práctico para comunicarse sin problemas puede resumirse en una frase:

"Use cualquier programa que funcione con MIME, correctamente configurado, y haga que sus interlocutores hagan lo mismo."

No hay excusa para no emplear esta norma: MIME es un estándar aceptado por la comunidad Internet (usuarios y fabricantes de software); los programas de correo que aceptan MIME son populares y de excelente calidad y, para hacerlo más fácil todavía, en muchos casos son gratuitos (en versiones completas o reducidas).

Naturalmente, si se envía un mensaje codificado con MIME (en la modalidad "código imprimible ") pero el receptor usa un software que no soporte este estándar (por anticuado o mal configurado), verá el texto con los códigos MIME en ASCII (signos como "=E1", etc.) y le resultará bastante incómodo. En este caso, solo caben dos opciones: decir al otro usuario que cambie de software o lo configure correctamente para MIME (lo más recomendable) o enviar el mensaje sin MIME... lo cual devolvería a ambos a una situación anticuada e incómoda: trabajar sin acentos y otros caracteres.

Por lo tanto: asegúrese siempre de usar versiones recientes de los programas de correo electrónico (algunos de los más antiguos tal vez no acepten MIME), y también de informar a sus interlocutores, en caso de problemas, de que usen cualquier programa moderno que acepte MIME, no sólo para comunicarse con usted sino también para evitar problemas de este tipo con otras personas, dando un paso adelante en la comunicación cómoda y global a través de Internet.

Situaciones en la práctica

Dos programas que "hablen" MIME (como Netscape, Emailer, Eudora, Outlook, Exchange, MS Mail) deben entenderse perfectamente y convertir los acentos y otros caracteres de maravilla, siempre que estén correctamente configurados.

Algunos ejemplos de configuración:

Claris Emailer: no necesita configuración especial. Envía y recibe MIME cuando es necesario (si se usan caracteres especiales), convirtiendo el texto a ASCII legible en pantalla sin ningún problema.

Eudora Light/Pro: Envía y recibe MIME. Para activar el envío de un mensaje en MIME código imprimible basta con marcar el icono QP (MIME quoted-printable) en la ventana del mensaje. En principio, Eudora trabaja en el ASCII de la plataforma sobre la que se esté funcionando (Windows, Macintosh), pero puede configurarse para trabajos especiales con tablas ASCII para otras plataformas (con las tablas EudoraTables, que se instalan según el manual del programa.)

Eudora: al marcar el icono QP, el texto de los mensajes se envía en código imprimible MIME. Es la opción más recomendable.

Se puede configurar la opción QP por omisión en Eudora desde las preferencias: Special / Settings / Sending Mail.

Netscape Navigator: Envía y recibe MIME o ASCII extendido, y puede usar en cualquier momento distintas tablas de caracteres ASCII para visualizar un mensaje. Se configura en el menú Menú Opciones / Correo y Noticias / Composición, marcando la opción MIME (quoted-printable). La alternativa es "8 bits", es decir, ASCII extendido, que puede dar problemas al enviar correo a personas que trabajen en otros sistemas operativos, y por lo tanto no es recomendable. Adicionalmente, Navigator permite cambiar en cualquier momento de conjunto de caracteres si aparecen problemas al leer el correo. Esto se hace, teniendo el mensaje en pantalla, con Opciones / Codificación / Western (Latin-1) (u otras opciones de la lista). Es decir: si llega algo por MIME, con elegir Latin-1 es suficiente. Si llegara sin MIME por alguna razón, bastaría con ir probando con la codificación que haya usado quien he enviado el mensaje (Latin-1, ASCII Macintosh, Windows, etc.)

En las preferencias de Netscape Navigator se encuentra la opción para enviar y recibir mensajes en código imprimible MIME.

Microsoft Outlook Express: Envía y recibe MIME con solo configurarlo adecuadamente: Herramientas / Opciones de correo / Formato / Texto normal / Configuración / MIME / Cifrar usando "entrecomillado" (quoted-printable).

Outlook Express puede configurarse fácilmente para MIME.

Microsoft Mail / Exchange / Outlook: Estas versiones más antiguas del programa de correo de Microsoft también envían y reciben MIME sin problemas. Se pueden configurar con: Herramientas / Servicios / Correo de Internet / Propiedades / Formato / Usar MIME.

Tanto Microsoft Mail como Exchange y Outlook incluyen la opción MIME en la configuración de correo Internet.

Otros programas populares en entorno Windows como Pegasus o Forte Agent también funcionan con MIME, y se pueden configurar fácilmente desde sus respectivas ventanas de preferencias y configuración de correo.

Sobre la conveniencia o no de usar el nuevo correo HTML, última tendencia de Internet, que permite enviar correo con estilos, gráficos y todo tipo de elementos adicionales, lea el cuadro "Correo HTML."


Correo HTML

Internet era un mundo sin estilo, color, imágenes y tipografías hasta que llegó la World Wide Web y el lenguaje HTML. La tendencia de los más recientes programas de correo electrónico y navegación es permitir incluir código HTML en los mensajes (HTML es el lenguaje de marcas de hipertexto de la Web). De este modo, se pueden crear mensajes con más "estilo": distintas tipografías y formas de resaltar (negrita, subrayado), enlaces HTML sobre los que se puede hacer clic con el ratón e incluso añadir imágenes, sonidos o páginas web completas.

Los programas navegadores más populares, como Netscape Navigator o Microsoft Explorer, permiten usar este tipo de correo si se configuran adecuadamente (como "correo HTML"). Lo que suelen hacer es enviar dos copias del mensaje: una como texto convencional (MIME con código imprimible, para la correcta transferencia de caracteres especiales), y además un archivo HTML que contiene el mismo mensaje con los códigos adicionales, estilos e imágenes.

Aunque el formato HTML es más atractivo, en la actualidad se desaconseja usar esta opción. En primer lugar, se envía mucha más información de la necesaria para transmitir un sencillo mensaje (dos copias: una normal, otra HTML). En segundo lugar, el receptor del mensaje debe trabajar con un lector de correo HTML (no un sencillo lector de mensajes de texto) o no podrá leerlo correctamente. En tercer y último lugar, hay variaciones entre el HTML que emplean unos programas y otros, causando en ocasiones dificultades en su interpretación.

Dado que el uso de estos programas y el "correo HTML" no está tan extendido como para suponer que todo el mundo tiene acceso a ellos, es mejor emplear correo convencional (solo texto) o consultar previamente al a otra parte si puede y quiere recibir correo HTML. Observe que es un hecho común que la mayor parte de los usuarios prefieren navegar con un programa (Navigator, Explorer) y gestionar su correo con otro más sencillo (Eudora, Pegasus, Emailer) que sólo admite texto.

Para evitar problemas, nunca envíe correo HTML a listas de correo, grupos de noticias de Usenet o a personas que no tenga la certeza de que usan programas que acepten este formato. Hará un favor al resto de la gente y sus comunicaciones serán mucho más claras.


Consejos prácticos

Como ya se ha explicado, la solución para una comunicación perfecta es usar programas que funcionen con MIME y estén correctamente configurados. Sin embargo, es normal recibir con errores mensajes de otras persona y no poder averiguar por qué, especialmente cómo están codificados (labor que realizan automáticamente los programas de correo). Si sucede esto, hay algunos trucos prácticos para saber qué está usando la otra persona (su software de correo, codificación y) y ayudarla a hacer un envío correcto.

Para ello es necesario "descifrar" las cabeceras de Internet del mensaje, que normalmente están ocultas al usuario (con excepción de los campos De:, A:, CC:, Fecha: y Tema:). Según el programa que se esté usando, esto se consigue de diferentes formas: en algunos, se pueden ver al principio de mensaje, pero la mayor parte de las veces hay que seleccionar alguna opción especial:

Claris Emailer: Haciendo clic sobre el botón "Show original headers" en la ventana del mensaje.

Eudora Light/Pro: Haciendo clic sobre el icono "Bla bla bla" en la ventana del mensaje.

Netscape Navigator: Eligiendo en el menú Opciones / Mostrar cabeceras / Todo.

Microsoft Outlook Express / Exchange / Mail: haciendo clic con el botón derecho sobre el mensaje (en la lista de mensajes) y eligiendo Propiedades / Detalles.

Esta es la compleja cabecera de un mensaje de Internet, en la que se pueden distinguir, con un poco de habilidad, las líneas que indican en qué formato y con qué programa se han enviado.

En la cabecera, buscando con un poco de paciencia, suelen aparecer los siguientes campos:

MIME-Version: 1.0
Content-Type: text/plain; charset=ISO-8859-1
Content-Transfer-Encoding: quoted-printable
X-Mailer: Windows Eudora Light Version 1.5.4 (32)

MIME-Version: indica que se está usando MIME (y la versión, 1.0 hasta la fecha).

Content-Type: es el tipo de contenido (texto, vídeo, etc.) y la codificación usada (US-ASCII, ISO-8859-1 [Latin-1], etc.)

Content-Transfer-Encoding: indica la codificación, es decir, si se está empleando "código imprimible" (quoted-printable) u otra (por ejemplo, base64 para archivos vinculados).

X-Mailer: indica el programa de correo que ha usado el emisor.

Estos campos no siempre aparecen, pero su presencia puede servir de ayuda. Por ejemplo, para decir a la otra persona: "Veo que usas Eudora, pero que no tienes configurado correctamente el MIME. Marca el icono QP antes de mandar tus mensajes, por favor, y recibiré correctamente tus acentos, y el resto de la gente también." [Detalle: En el campo X-Mailer, Netscape Navigator suele aparecer como "Mozilla", nombre original del programa.]

En caso de problemas, se puede ver si el emisor ha usado MIME o no (la ausencia del campo MIME-Version indicaría que no), y pedirle (si no lo ha hecho) que lo active para una mejor comunicación. Los campos Content funcionan de forma automática: el programa de correo con el que trabaje los entenderá.

Conociendo el "charset" (juego de caracteres) empleado por la otra parte se puede cambiar, en Netscape Navigator o Internet Explorer, la conversión ASCII (o en Eudora, las tablas) para leerlo correctamente. Esto tiene utilidad no sólo para lenguas extranjeras exóticas, sino también para envíos que no usen MIME, sino un ASCII que no sea el de la plataforma con la que se está trabajando (por ejemplo, entre Windows y Macintosh).

Si por alguna razón hay que enviar un mensaje a otra persona que no tenga un programa que funcione con MIME, y no pueda conseguirlo de ninguna forma, las opciones son sólo dos: enviar el texto sin acentos o usar acentos y reconfigurar el programa de correo antes de enviarlo, para que no use MIME, sino ASCII de 8 bits, esperando que el receptor tenga el mismo tipo de ordenador que el emisor. Si esto último falla, escribir sin acentos o mandar el texto como archivo vinculado (indicando el formato) es el único, e incómodo, remedio.

Trucos y detalles

Además de todo lo expuesto, hay otros detalles finales a tener en cuenta.

Letras especiales: Las letras mayúsculas acentuadas (que son ortográficamente obligatorias, aunque su uso no sea muy común) también "pasan" por Internet si se usa MIME, de modo que se pueden emplear al igual que los demás caracteres especiales. Sin embargo, conviene no olvidar que no todas las tipografías de pantalla tienen vocales mayúsculas acentuadas, de modo que si no ve esas letras en pantalla (o tal vez sólo como cuadraditos), basta con cambiar de tipografía.

Líneas largas: Al enviar los mensajes conviene hacerlo sin cortar las líneas con retornos de carro, exactamente igual que se hace en los tratamientos de texto, en los que el texto fluye y se puede reformatear fácilmente. MIME respetará ese texto y el receptor podrá copiar y pegar el mensaje en cualquier aplicación cómodamente. Si está usted usando Netscape Navigator como programa de correo y ve esas "líneas largas" como "demasiado largas" al leer los mensajes (porque se salgan de la ventana), active la opción Ver / Cortar lineas.

Caracteres especiales en las cabeceras: La especificación MIME está diseñada únicamente para el texto (contenido) de los mensajes, no para las cabeceras (es decir, los campos De:, A:, Tema:, etc.) Aunque casi todos los programas de la actualidad soportan MIME en el texto de los mensajes, no todos lo hacen en los campos de las cabeceras, aunque por fortuna cada vez son más. Por esta razón, suele recomendarse que los campos Tema:, A: y De: vayan escritos en US-ASCII (sin acentos ni eñes, especialmente). Con el paso del tiempo y el uso de software cada vez más estándar, este problema quedará solucionado en breve.

 


10 consejos para mejorar el correo electrónico

Además de poder escribir con acentos y otros caracteres especiales de español hay algunas convenciones en el uso del correo electrónico que hacen que un mensaje "sólo texto" mejore la legibilidad. Recuerde los diez consejos principales:

1. Use mayúsculas y minúsculas normalmente. No escriba todo en minúsculas ni todo en mayúsculas. En Internet las mayúsculas se emplean para simbolizar que SE ESTA GRITANDO.

2. Separe los párrafos con líneas en blanco, para facilitar su lectura. Recuerde: cinco o seis líneas deben ser suficientes para completar un párrafo y exponer una idea concreta.

3. Marque las citas al texto original con el signo (>) a la izquierda. La mayoría de los programas de correo lo hacen automáticamente cuando se responde a un mensaje. Esto permite a otros interlocutores saber a qué está contestando exactamente.

4. Dedique algo de tiempo a editar las citas originales (>) dejando lo imprescindible (o incluyendo puntos suspensivos, [...], para que se adivine que había más texto). Puede que usted pierda un minuto en hacer esto en su programa de correo, pero ahorrará a otras personas muchos problemas de legibilidad.

5. Firme siempre sus mensajes con nombre, dirección de correo y los datos oportunos que vengan al caso (ej. su nombre real, trabajo, dirección de su web) respetando la regla de Internet de no sobrepasar las cinco líneas. Generalmente se puede guardar una firma genérica de este tipo en el programa de correo electrónico, que se añadirá automáticamente a cada mensaje.

6. Utilice asteriscos y subrayados para simbolizar la *negrita* o el _subrayado_ en el texto. Sirven para enfatizar palabras y mejorar la legibilidad en muchos casos.

7. No se olvide de los emoticonos para indicar un chiste :-), guiño ;-) o tristeza :-( Se leen girando la cabeza 90 grados a la izquierda. Naturalmente, tampoco abuse de ellos y los incluya en cada frase.

8. Cambie el Tema: del mensaje (Subject:) si lo que va a responder no se corresponde con lo que el mensaje contaba originalmente.

9. Si incluye direcciones de correo o enlaces URL, hágalo entre signos < >. Además de ser más legible de este modo, muchos programas de correo emplean esos signos para reconocer las direcciones especiales y crear enlaces automáticos a Internet, sobre los que se puede hacer un clic del ratón. En vez de iworld@idg.es o www.mundoapple.es use <iworld@idg.es> o <http://www.mundoapple.es>, que resulta más práctico.

10. Indique siempre en sus mensajes, en caso de añadir ficheros, en qué formato están (Windows, Macintosh; Word, Acrobat, GIF; comprimidos como .ZIP, .SIT, etc.) ofreciendo los enlaces adecuados para conseguir el software necesario para leerlos si cree que el destinatario puede tener algún problema para trabajar con ellos. Estos programas suelen ser gratuitos (ejemplo: Adobe Acrobat en http://www.adobe.com, para ver e imprimir documentos .PDF)


Archivos ASCII que no parecen ASCII

El ASCII es un formato sencillo y común que se emplea para almacenar documentos de texto. Como se ha explicado al principio del artículo, el ASCII puro (US-ASCII) solo engloba 128 caracteres, mientras que existen diversas versiones extendidas de ASCII que dependen de idiomas, sistemas operativos y plataformas, que añaden otros 128 caracteres especiales a los 128 del ASCII puro. Por desgracia, estos ASCII (ASCII de DOS, de Windows, de Macintosh, de Unix) son distintos unos de otros, y muchos signos no se corresponden exactamente.

Usted no tendrá problemas para recibir y trabajar con documentos ASCII en inglés (dado que estarán en US-ASCII, que forma parte de cualquier ASCII extendido) pero si alguien genera un archivo en español en ASCII, puede haberlo hecho desde DOS, Windows, Macintosh, Unix... Si ese documento se transfiere como archivo binario a otra persona (o se deposita en un servidor FTP o una página web), puede que otros usuarios no puedan interpretarlo correctamente.

Las soluciones a este problema son varias:

- Algunas personas optan por convertir el documento a US-ASCII, con lo que se pierden los acentos y otros signos. No es la opción más recomendable pero sí la más internacional.

- Otras prefieren convertir el documento a HTML y depositarlo en un servidor web. Cualquier persona podrá acceder a él sin problemas a través de Internet, dado que el HTML sí respeta los caracteres especiales.

- A veces, se pueden convertir y generar ficheros ASCII para diferentes plataformas (DOS, Windows, Macintosh, Unix) y depositarlos en el servidor (FTP, Web) indicando en el nombre o instrucciones en qué formato están.

- El usuario avanzado puede emplear programas conversores, la mayoría de distribución pública, para poder sortear estas dificultades. De este modo, reciba lo que reciba, podrá leerlo correctamente. (Hay muchos de estos conversores, para todos los sistemas operativos, en las páginas de software público http://www.shareware.com).

Como podrá imaginar, la solución depende muchas veces de lo que se necesite hacer con el archivo: ¿Publicarlo? ¿Enviarlo a un editor? ¿Intentar que llegue al mayor número de personas posibles? ¿A un grupo de usuarios? En cada caso hay una solución adecuada. La conversión a HTML es cada vez más sencilla, gracias a los programas de autoedición de páginas web; si se va a enviar a otra persona, se puede convenir un formato por adelantado; si se quiere difundir sin mayores pretensiones, tal vez los acentos no sean una gran pérdida (en favor de la facilidad de lectura global).

Actualmente, muchos programas descompresores y descodificadores (como los incluidos en navegadores y programas de correo) permiten realizar conversión automática de un tipo de ASCII a otro, de modo que el problema, aunque no es tan fácil de resolver como el caso del correo electrónico, tiene solución gracias a éstas u otras utilidades de distribución pública.


Conclusión

Como se ha explicado, comunicarse en español por Internet no es tan difícil: tan sólo cuestión de elegir el software adecuado y dedicar algo de tiempo a configurarlo correctamente y saber cómo funciona. Cuando el lector haya hecho esto y resuelto sus problemas, no olvide que enseñar a otros usuarios principiantes cómo hacerlo será parte de su contribución a Internet.


(C) Copyright 1997. Álvaro Ibáñez (alvy@idg.es; http://bbs.seker.es/~alvy) es Director de iWorld, la revista de Internet de IDG Communications. Su próximo libro está dedicado a Internet, y será publicado por ITP/Paraninfo a principios de 1998. Este artículo ha sido publicado en el Manual Fomativo de ACTA (Asociación de Autores Científico-Técnicos) y está disponible para su consulta en Internet por cortesía de ITP/Paraninfo e iWorld, en la dirección http://www.idg.es/iworld/especial /correo.html. Prohibida su reproducción en cualquier medio sin permiso expreso por escrito.

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES a los cerca de 200 usuarios de la LSPM y a los creadores de Planeta Mac. En la lista de correo electrónico LSPM es donde por primera vez se planteó este problema en serio, y de donde surgió la idea de escribir este artículo.